inyección subcutánea

 

La vía subcutánea es una de las formas de administración parenteral de medicación. Es habitual que el uso de esta vía venga ligado a la administración de insulinas, vacunas o heparinas. Sin embargo, en los últimos años su aplicación debe ampliarse a otras situaciones, como es el caso del enfermo terminal, en la que se considera una vía de primera elección cuando no puede suministrarse medicación de forma oral.

Se caracteriza por presentar menos complicaciones que la vía intravenosa y permitir una infusión continua, lo cual favorece el cuidado del paciente en su domicilio.

La vía subcutánea es de primera elección cuando el paciente no puede tomar fármacos por vía oral, como ocurre en algunas situaciones: intolerancia u obstrucción intestinal, disfagia, nauseas y vómitos incontrolados, mal control por vía oral, intolerancia a opioides por vía oral, presentación aguda de síntomas, alteraciones cognitivas, confusión, debilidad, plurimedicación, situación de agonía, sedación y para la administración de vacunas e insulinas.

 

Anatomía y fisiología de la vía subcutánea

La piel actúa como barrera protectora del organismo, protegiendo a éste de las agresiones externas (temperatura, microorganismos, sustancias de diversa naturaleza…). También cumple una misión termorreguladora y actúa como sistema de comunicación con el entorno.

La hipodermis o tejido celular subcutáneo es la capa más profunda de las tres que forman la piel: epidermis, dermis e hipodermis. La dermis contiene en su capa más interna, una serie de fibras entrelazadas de colágeno y elásticas, a través de las cuales se conecta a la hipodermis.

 

Inyección en tejido celular subcutáneo

Inyección en tejido celular subcutáneo

 

Está formada por tejido adiposo, variando el espesor de unas partes a otras del cuerpo, siendo el abdomen una de las zonas donde mayor espesor presenta. Su grosor también es variable de unos individuos a otros. Partes:

  • Capa areolar superior, que conecta con la dermis.
  • Capa lamelar formada por células que se distribuyen horizontalmente. Esta capa se engrosa cuando la persona aumenta de peso.

 

Funciones

  • Función termorreguladora: esta capa aisla al cuerpo de temperaturas extremas, ya sean de frío o calor.
  • Función amortiguadora: contribuye a paliar/ aminorar las zonas subyacentes de daños y golpes producidos en la superficie corporal.
  • Función energética: mediante el almacenamiento de grasa.

 

Ventajas de la inyección subcutánea

Las ventajas que ofrece la vía subcutánea frente a las demás son:

  • Fácil manipulación, que favorece el autocuidado y la práctica por parte de familiares y cuidadores.
  • Absorción lenta y constante de los fármacos.
  • Posibilidad de administrar diferentes medicamentos.
  • No requiere hospitalización.
  • No necesita heparinización.
  • Favorece el control de síntomas, especialmente del dolor.
  • Menos molesta en pacientes agónicos.
  • Permite infusión continua.
  • Disminuye la ingesta de un número excesivo de medicamentos por vía oral.
  • Es una vía menos agresiva, presentando menos efectos secundarios y complicaciones que la vía intravenosa (extravasación, flebitis). Así mismo la administración de opioides por vía subcutánea, logra la misma analgesia que por la vía intravenosa, produciendo menos toxicidad.

 

Inconvenientes de la punción subcutánea

En cuanto a los inconvenientes son pocos y se dan generalmente por situaciones accidentales, que derivan del uso de esta vía y que se solventan fácilmente con el cambio de zona de punción de la misma. Sin olvidar tampoco que existen determinados fármacos que no se pueden administrar por esta vía. Otros inconvenientes serán:

  • Existe una menor capacidad de absorción que por otras vías.
  • Puede producirse la salida accidental de la palomilla, causando una salida de líquido por el lugar de punción.
  • Reacción cutánea local en forma de eritema y picor, que puede solventarse cambiando el lugar de inserción de la palomilla.
  • Reacción adversa al material de punción o a la medicación administrada.
  • Es una vía por la que no pueden administrarse todos los fármacos.

 

Contraindicaciones de la vía subcutánea

Las situaciones en las que no se puede utilizar la vía subcutánea son escasas, aunque sí lo suficientemente relevantes como para tenerlas en cuenta, ya que pueden derivar en situaciones graves. Estas son:

  • Coagulopatías severas.
  • Mala perfusión del tejido celular subcutáneo (como el que se produce en estados de shock).
  • Anasarca.
  • Edema o infección en el lugar de punción.

 

Tipos de fármacos que pueden administrarse por vía subcutánea

En ocasiones es conveniente administrar varios fármacos a la vez para conseguir una acción conjunta y por tanto beneficiosa para el paciente, pero hay que tener especial cuidado a la hora de realizar estas mezclas, ya que existen fármacos que no sólo no mejoran su acción sino que la inhiben, provocando un efecto rebote, o interaccionando entre sí.

Las diluciones de los medicamentos que administremos por vía subcutánea se realizarán con suero fisiológico, por tener una tonicidad más próxima a la fisiológica. Por otro lado, el agua para inyección presenta menor riesgo de precipitación, por lo que en algunos casos está recomendado cuando se realizan mezclas de varios fármacos.

Al realizar cualquier dilución tendremos que vigilar la mezcla y desechar si ésta presenta precipitados o aspecto turbio. No se recomienda diluir más de tres fármacos para disminuir el riesgo de precipitación.

Finalmente, la morfina no precipita con ninguna combinación, pero tampoco es recomendable asociar al tramadol. Por norma general no debe combinarse la administración de opioides débiles del segundo escalón, los cuales tienen techo analgésico (llega un momento que el incremento de la pauta no mejora la respuesta), con opioides potentes del tercer escalón (sin techo).