via intramuscular lugares

 

La via intramuscular es una de las formas de administración parenteral de medicación. La inyección intramuscular permite suministrar mayor volumen de líquido que otras vías y tiene un inicio de la acción farmacológica más rápida, ya que la sustancia administrada llega antes al torrente circulatorio.

 

Ventajas e inconvenientes

Ventajas

  • Es la vía adecuada para algunas sustancias irritantes, sustancias oleosas y volúmenes moderados de líquidos.
  • La inyección en esta zona es menos dolorosa debido a que los músculos poseen menor número de terminaciones nerviosas.
  • No sufre pérdida de efecto terapéutico por la actividad gástrica.
  • Es indiferente del estado del paciente, es decir, no impide su administración el hecho de que el paciente esté inconsciente o no sea colaborador.

 

Inconvenientes

  • Dependiendo del lugar de administración la velocidad de absorción puede ser variable.
  • Existe riesgo de lesión de vasos sanguíneos y nervios.
  • Cada zona de inyección tiene unos límites en cuanto a la cantidad de volumen a administrar.

 

 

Zonas anatómicas de administración por vía intramuscular

La zona anatómica donde inyectaremos el fármaco será elegida en función de una serie de factores, como son: volumen del fármaco, edad del paciente, estado de la musculatura, y de lo irritante que sea el medicamento.

 

Podemos establecer las siguientes zonas más utilizadas en la administración de fármacos por esta vía:

 

  • Dorsoglúteo o zona de Barthelemy. Dividiremos el gluteo en cuadrantes y usaremos el cuadrante superior externo para inyectar la medicación (5 u 8 cm por debajo de la cresta ilíaca) y evitar así dañar el nervio ciático.
    Esta zona se suele elegir en adultos debido a que el gluteo mayor es capaz de absorber mayores cantidades de solución y está contraindicada en niños menores de 3 años, ya que no han desarrollado adecuadamente la musculatura.
    Debemos tener precaución al usarla en pacientes inmovilizados o geriátricos, ya que sus glúteos pueden estar deteriorados.

 

inyeccion en gluteo

 

  • Vasto lateral externo. Es una zona segura para la inyección intramuscular, ya que en ella no existen vasos sanguíneos ni nervios profundos, además de ser una zona bien desarrollada tanto en niños como en adultos. Sin embargo, es un lugar que tiene muchas terminaciones nerviosas a nivel más superficial por lo que es más dolorosa. Se recomienda en niños menores de 3 años.

 

inyección en vasto lateral

La zona de inyección se sitúa en la cara anterolateral del muslo, extendiéndose desde un palmo por encima de la rodilla hasta un palmo por debajo del trocánter mayor del fémur.

 

  • Deltoides. Este músculo se encuentra situado en la parte superolateral del brazo. Su masa muscular es pequeña por lo que no pueden administrarse volúmenes de líquido superiores a 2 ml. La zona de punción se localiza a tres traveses de dedo o a 5 cm por debajo del acromion. Hay que tener especial cuidado en esta zona ya que en ella se encuentra el nervio radial y la arteria humeral profunda.

 

Inyeccion en deltoides

 

  • Ventroglúteo o zona de Von Hochsteter. Es una de las zonas más seguras, ya que se encuentra alejada de vasos sanguíneos y nervios importantes. Se localiza en el glúteo medio, justo por encima del glúteo menor.
    El punto de punción lo localizaremos colocando la palma de la mano sobre el trocánter mayor del fémur (si vamos a pinchar en el lado derecho usaremos la mano izquierda para encontrar el lugar de inyección, y viceversa).
    Colocaremos el dedo índice sobre la espina ilíaca y el medio lo abriremos hasta alcanzar la cresta ilíaca. En el centro de la V que forman estos dos dedos procederemos a realizar la punción.

 

Cuidados y recomendaciones

No debemos usar esta vía en presencia de tejidos irritados o edematosos, ni en zonas con lunares, marcas de nacimiento o lesiones.

Esta vía está ampliamente desaconsejada en personas con alteraciones en la coagulación ya que existe riesgo de formación de hematomas. Solo debería utilizarse cuando el paciente precise una inyección cuya única vía de administración sea la intramuscular, en cuyo caso se informará al paciente, se utilizará aguja fina (calibre igual o menor a 23G) y se aplicará presión local sin frotar durante al menos dos minutos.

Los fármacos inyectables pueden presentarse en forma líquida o en polvo sobre el que usar un disolvente. En este último caso y una vez mezclado el contenido, no deberíamos agitar la mezcla, para evitar la formación de espuma y porque existe la posibilidad de alterar la farmacodinamia. En su lugar, iremos rotando el recipiente hasta obtener una mezcla homogénea.
Existen algunos fármacos que en contacto con el metal cristalizan y obstruyen la aguja, por lo que nunca se recomienda inyectar con la misma aguja que hemos cargado el medicamento.

Diversos fármacos se pueden mezclar en la misma jeringa, con la ventaja de que se evita la molestia de tener que puncionar dos veces. En este caso cargaremos primero un vial multidosis y después el vial unidosis y antes la medicación de un vial que la de una ampolla. Nunca se debe devolver la cantidad de fármaco sobrante al recipiente.

Existen formas “depot” de liberación sostenida y acción prolongada, por lo que su aplicación debe efectuarse cada 2-4 semanas, dependiendo del medicamento.

Cuando al inyectar exista dolor intenso, habrá que retirar la aguja.

En ocasiones, debido al color de determinados fármacos, es imposible diferenciar si al aspirar se extrae sangre por lo que, ante cualquier cambio en la coloración del medicamento tras la aspiración, se debe retirar o cambiar de plano la aguja.

Finalmente, las inyecciones repetidas en la misma zona pueden producir aparición de nódulos fibrosos, que si vuelven a ser puncionados causarán mayor dolor, además producir una absorción incompleta del medicamento.
 

Posiciones recomendadas para la inyección intramuscular

Con el objetivo de disminuir el dolor durante la punción, se recomiendan las siguientes posturas a la hora de utilizar la vía intramuscular:

 

via intramuscular posiciones

 

  • Glúteos dorsales: decúbito prono con los dedos hacia adentro produciéndose rotación interna de la cadera.
  • Ventroglútea: para relajar los músculos colocaremos al paciente en decúbito lateral con la pierna superior flexionada.
  • Vasto externo: decúbito supino con la cadera en rotación interna.
  • Deltoides: codo flexionado y apoyado.

 

 

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