Las formas de presentación de los medicamentos se adaptan al tipo de vía, características del paciente y condiciones específicas de los propios fármacos.

Clasicamente se distinguen 5 grupos de formas de presentación:

1. Sólidos

Son los comprimidos (elaborados mediante compresión del polvo del principio activo), grageas (comprimidos envueltos en una capa), cápsulas (cubiertas sólidas de gelatina soluble) y sobres (presentación en forma de polvo). Los comprimidos pueden llevar cubierta entérica, liberación retardada, etc., y a su vez pueden ser desleídos, masticables y efervescentes.

2. Soluciones

Se trata de mezclas homogéneas en las que un sólido o líquido está disuelto en otro líquido. Dentro de esta categoría se distinguen: los jarabes, gotas, ampollas y viales. El jarabe es una solución concentrada de azúcar y del medicamento en agua, y las gotas no carecen de la viscosidad del jarabe y se administran en pequeñas cantidades. Tanto las ampollas como los viales son recipientes estériles y se diferencian en que la ampolla contiene una dosis lista para ser administrada y el vial contiene el fármaco en forma de polvo liofilizado que ha de ser preparado en solución.

3. Suspensiones

Son mezclas de sólido pulverizado con otro sólido, líquido o gas. En esta categoría distinguimos: lociones, geles, pomadas, pastas y supositorios. Excepto los supositorios, las suspensiones están diseñadas para ser administradas externamente y se diferencian en la textura, densidad y bases químicas. Los supositorios se preparan en bases de crema de cacao o gelatina y están diseñados para la administración rectal o vaginal (en este caso se les denomina óvulos).

4. Emulsiones

Sistema en el cual el líquido está disperso sin diluirse en otro líquido.

 

5. Formas específicas

Son un conjunto de presentaciones específicamente diseñadas para un tipo de medicamentos y/o vía. Dentro de este grupo se encuentran los cartuchos presurizados (envases metálicos que contienen medicamento líquido junto a un gas para ser administrado vía respiratoria), los dispositivos de polvo seco (permiten inhalar el medicamento sin utilizar gases), las jeringas precargadas, los parches transdérmicos y los nebulizadores (dispensan el medicamento por vía tópica o mucosa mediante pulverización).