Técnica de inyeccion intramuscular

via intramuscular

 

La inyeccion intramuscular es una de las formas de administración de fármacos incluidos en la via parenteral. Permite suministrar mayor volumen de líquido que en otras vías, a la vez que se produce un inicio de la acción farmacológica más rápido, ya que la sustancia administrada llega antes al torrente circulatorio.

 

inyeccion intramuscular
 

Es una vía que nos permite administrar tanto preparados acuosos como oleosos, alcanzando una absorción mayor cuanto más acuosa es la droga. Por su comodidad, facilidad y velocidad de absorción, es elegida como primera elección en numerosos fármacos y vacunas.

 

Ventajas:

  • Es la vía adecuada para algunas sustancias irritantes, sustancias oleosas y volúmenes moderados de líquidos.
  • La inyección en esta zona es menos dolorosa debido a que los músculos poseen menor número de terminaciones nerviosas.
  • No sufre pérdida de efecto terapéutico por la actividad gástrica.
  • Es indiferente del estado del paciente, es decir, no impide su administración el hecho de que el paciente esté inconsciente o no sea colaborador.

 

Desventajas:

  • Dependiendo del lugar de administración la velocidad de absorción puede ser variable.
  • Existe riesgo de lesión de vasos sanguíneos y nervios.
  • Cada zona de inyección tiene unos límites en cuanto a la cantidad de volumen a administrar.

 

Técnicas de inyección intramuscular

Existen varias técnicas asociadas a la hora de aplicar una inyección intramuscular. Veamos cuáles son los pasos más importantes a la hora de administrar un fármaco por esta vía:

  1. Informar al paciente de lo que se le va a hacer.
  2. Lavado de manos y colocación de guantes no estériles.
  3. Colocar al paciente en la posición adecuada.
  4. Limpiar la piel con un antiséptico y dejar secar durante unos segundos.
  5. Con la mano no dominante estirar la piel de la zona a inyectar.
  6. Puncionar la piel con la aguja formando un ángulo de 90 o. Este movimiento será firme (de forma que el fármaco se deposite directamente en las fibras musculares), seguro y rápido, empleando una técnica cerrada (inyectar sin retirar la aguja de la jeringa).
  7. Previamente a la introducción del fármaco, realizaremos una aspiración suave para comprobar que la aguja no esté alojada en un vaso sanguíneo. En el caso de que al aspirar salga sangre retiraremos la aguja y repetiremos de nuevo el proceso.
  8. Introducir lentamente la medicación, para disminuir el dolor.
  9. Para evitar daños tisulares, se debe sujetar firmemente la jeringa en el momento en el que la aguja esté alojada dentro del tejido muscular.
  10. Esperar durante unos segundos antes de extraer la aguja, para evitar que refluya la medicación.
  11. Tras la retirada de la aguja, masajear suavemente la zona, para favorecer la absorción del fármaco y disminuir el dolor producido por la técnica.
  12. Desechar el material usado, lavarse las manos, y registrar la técnica.

 

En el caso de que haya que inyectar dos fármacos por vía intramuscular, a excepción de las vacunas, se pinchará una única vez y se cambiará de plano para administrar el segundo de ellos. El profesional valorará las características de los medicamentos, si son irritantes, muy oleosos o si su presentación supone la aplicación de gran cantidad de volumen, en cuyo caso sería recomendable inyectar en lugares diferentes.

 

Técnica en “Z”

Está indicada para la administración de fármacos irritantes que pueden causar tinciones de la piel (por ejemplo los preparados de hierro), o cuando es esencial la absorción total del fármaco administrado. Esta técnica mantiene la medicación en el músculo, evitando su filtración a otros tejidos.

  1. Desplazar la piel y el tejido celular subcutáneo sobre el músculo antes de la inyección.
  2. Puncionar mientras mantenemos el tejido desplazado.
  3. Aspirar.
  4. Una vez que hemos retirado la aguja, soltar la piel.
  5. No masajear en este caso la zona de inyección, ya que facilitaríamos la salida del medicamento.

 

tecnica en z intramuscular
 
 

Posiciones recomendadas para disminución del dolor durante la punción:

  • Glúteos dorsales: decúbito prono con los dedos hacia adentro produciéndose rotación interna de la cadera.
  • Ventroglútea: para relajar los músculos colocaremos al paciente en decúbito lateral con la pierna superior flexionada.
  • Vasto externo: decúbito supino con la cadera en rotación interna.
  • Deltoides: codo flexionado y apoyado.

 

 

Si quieres más información sobre la inyección intramuscular, cuidados de enfermería asociados, indicaciones, contraindicaciones y complicaciones, te recomendamos echar un vistazo a nuestro Manual de Vías de Administración de Fármacos para Enfermería

 

administracion de medicamentos

 

By |diciembre 26th, 2015|Categories: Vias de administracion|Tags: , , |2 Comments

Administración de fármacos por vía parenteral

La via parenteral constituye una de las formas de administración de fármacos más utilizadas por los profesionales de enfermería. Para aplicar un fármaco por vía parenteral será necesario atravesar la piel, de forma que la medicación pase al torrente sanguíneo directamente o a través de los diferentes tejidos donde se administra.

Podemos decir por tanto que se incluye dentro de las vías de administración llamadas inmediatas o directas, ya que el fármaco no tiene que atravesar membranas biológicas de tipo epitelial o endotelial para llegar al plasma, sino que es introducido directamente en el medio interno mediante inyección.

Esto implica el uso de dispositivos y agujas de distintas longitudes y calibres, en función de la zona de administración y las características del fármaco.

 

Características y clasificación de la via parenteral

Esta vía de administración de medicamentos se caracteriza por ofrecer una absorción muy regular, lo que evita pérdidas presistémicas del fármaco.

A su vez, engloba numerosas vías y puede dividirse en función de su forma de absorción en:

  • Vías parenterales indirectas: son aquellas que precisan absorción. En este caso como la administración no se realiza directamente en la sangre, el fármaco necesitará un tiempo para alcanzar la circulación sistémica, que dependerá fundamentalmente de la irrigación de la zona de inyección. En este grupo se incluyen las vías intradérmica, subcutánea, intramuscular, intralingual e intraarticular.
  • Vías parenterales directas: la administración se realiza en el torrente sanguíneo, por lo que no precisan absorción. Incluyen las vías intravenosa e intraarterial.

 

Vías parenterales de uso frecuente

Vía subcutánea

Como via parenteral tiene una absorción más lenta, que disminuye aún más en el caso de hipotensión o vasoconstricción. La vasodilatación y la administración con hialuronidasa aumentan su absorción.

Entre las ventajas que ofrece esta vía están la fácil manipulación, que favorece el autocuidado y la práctica por parte de familiares y cuidadores, además de presentar una absorción lenta y constante de los fármacos. Permite ademá la administración de diferentes 
medicamentos y favorece el control de síntomas, especialmente del dolor, por lo que es menos molesta que otras vías.

via parenteral

Créditos: Foto de Maite Castillo Fotografía

En cuanto a los inconvenientes son pocos y se dan generalmente por situaciones accidentales, que derivan del uso de esta vía y que se solventan fácilmente con el cambio de zona de punción de la misma. Sin olvidar que existen determinados fármacos que no se pueden administrar por esta vía.

Está contraindicada en pacientes con trastornos vasculares o con el tejido subcutaneo con gran adiposidad, y en caso de alteraciones cutáneas graves.

 

Vía intramuscular

Permite suministrar mayor volumen de líquido que en otras vías, a la vez que se produce un inicio de la acción farmacológica más rápida, ya que la sustancia administrada llega antes al torrente circulatorio.

Es una vía que nos permite administrar tanto preparados acuosos como oleosos, alcanzando una absorción mayor cuanto más acuosa es la droga. Por la comodidad, facilidad y, sobre todo, velocidad de absorción (10-30 minutos), es elegida de primera elección en numerosos fármacos y vacunas.

via parenteral

 

Se usa frecuentemente para fármacos que se absorben mal por vía oral. También para mejorar la adherencia terapeútica o cuando se necesita un efecto prolongado, mediante fármacos de depot.

 

Vías epidural, intratecal e intraventricular

Estas vías se utilizan para la administración en el Sistema Nervioso Central de fármacos que atraviesan mal la barrera hemato-encefálica y para conseguir altas concentraciones en determinadas zonas. Es una vía compleja de utilizar y con riesgo de neurotoxicidad.

 

via intratecal

 

La administración de medicamentos a través de las vías epidural e intratecal son técnicas utilizadas en anestesiología para conseguir bloqueos nerviosos centrales.

 

Vía intravenosa

Es la via parenteral de elección en situaciones agudas. No depende de los procesos de absorción, por lo que es más rápida, permite infundir grandes volúmenes y administrar los fármacos con mayor precisión.

Puede ser de acceso periférico y central. Requiere material y personal especializado y tiene más posibilidades de ocasionar reacciones graves y complicaciones.

Resulta útil cuando no se puede usar la vía oral, pacientes inconscientes, vómitos y pacientes quirúrgicos. También para fármacos que irritan la mucosa gástrica, se destruyen en el estómago o tienen mal olor y sabor. Algunos medicamentos que pueden ser administrados por vía rectal son los analgésicos, antieméticos, laxantes locales, ansiolíticos y anticonvulsionantes.

La administración se puede realizar de forma continua, discontinua o intermitente y en bolo:

  • Infusión continua: administración del medicamento en un tiempo establecido y manteniendo una concentración plasmática en sangre continua.
  • Infusión discontinua o intermitente: infusión durante un breve periodo de tiempo y con pequeños volúmenes de solución (50 a 250cc) a través de un equipo de perfusión. Se puede interrumpir la perfusión principal o administrar ambas de forma simultánea si son compatibles. Recomendado cuando la estabilidad del fármaco reconstituido es breve, si se desea pequeño aporte de líquidos o cuando se necesita disolver en una cantidad determinada de solución.
  • En bolo: administración de una dosis concentrada del fármaco directamente en el torrente sanguíneo mediante una jeringa. Precisa precauciones especiales ya que no da mucho tiempo para corregir errores, por lo que se recomienda en casos de actuación inmediata, cuando la medicación a administrar no requiera dilución, o se necesite obtener niveles pico en sangre que no se puedan conseguir de otra manera.

 

Vía intraarterial

Aunque su uso es menos frecuente, resulta imprescindible en la administración de ciertos tratamientos médicos y quirúrgicos muy específicos, así como en algunas técnicas de enfermería aplicadas en servicios con gran especialización (cuidados intensivos, área quirúrgica, oncología, unidades de cardiología o coronarias y neonatología). También es utilizada para la monitorización de ciertas constantes vitales y otros parámetros hemodinámicos en pacientes en estado crítico o en riesgo de estarlo (presión venosa central, gasto cardiaco, etc).

 

via intraarterial

 

Se usa para conseguir altas concentraciones a nivel local de algún fármaco o para infundir solución de contraste necesario para la realización de pruebas diagnósticas como las arteriografías.

 

En resumen, la vía parenteral de administración de medicamentos es una excelente opción a la hora de administrar medicamentos por enfermería. Si quieres más información sobre esta vía y conocer todas las técnicas y formas de administración de medicamentos, echa un vistazo a nuestro Manual de Vías de Administración de Fármacos para Enfermería

 

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By |diciembre 24th, 2015|Categories: Vias de administracion|Tags: , |0 Comments